domingo, 26 de enero de 2014

Capítulo 28.


28
          
          Gonzalo sonaba furioso.

-          ¿O sea que me estás diciendo tan tranquilo que te aprovechaste de la inocencia de nuestra hermana?

          En absoluto, pensó Paula preguntándose qué habría dicho Pedro.

-          Eso es exactamente lo que estoy diciendo -dijo Pedro con tono más bajo y controlado-. Y si no lo hubiera hecho yo, lo habría hecho cualquier bastardo de Nueva York. No podía ser virgen para siempre, maldita sea. La convencí de que debía prepararse antes de salir para la gran ciudad.

-          ¡Que la convenciste? -gritó Hammer-. ¡La sedujiste, querrás decir! Esa pobre chica no tenía una sola oportunidad.

          Paula entró apresurada en la habitación.

-          Sí que tenía una oportunidad. Yo...

-          Paula -Pedro se dio la vuelta hacia ella-. No puedes asumir la responsabilidad de esto. Yo me aproveché de tu falta de experiencia. Tan simple como eso.

-          ¡Desde luego que no! -comprendió que estaba intentando protegerla, pero no podía dejar que lo hiciera. Si quería una oportunidad de salvar la relación con sus hermanos, la verdad tenía que salir a la luz-. No sé lo que os ha contado, pero todo este proyecto de verano fue idea mía. Decidí en junio que quería perder la virginidad antes de irme a Nueva York.

          Gonzalo y Hammer la miraron anonadados.

-          ¿Pro... proyecto de verano?

          Pedro lanzó un bufido.

-          No la escuchéis. Ya conocéis a Paula. Siempre se inventa las historias más increíbles para protegerme. Lo está haciendo de nuevo.

-          ¡No lo estoy haciendo! Yo hice mi plan y le pedí a Pedro que me buscara a alguien para llevarlo a cabo y se ofreció él mismo.

-          ¡Ya me lo imagino! -Gonzalo avanzó hacia Pedro-. ¿Y cómo se le ocurrió esa idea para empezar? A Paula nunca le han preocupado cosas como ésa, así que, ¿quién le metió esa idea en la cabeza, Casanova?

-          ¡Llevo pensando en cosas como ésa desde que tenía catorce años, Gonzalo! ¡Y no fue idea de Pedro, fue mía!

-          Puede que te haya hecho creer que la idea fue tuya -dijo Hammer uniéndose a su hermano con los puños apretados-. Siempre hemos sabido lo mujeriego que es. Simplemente no pensábamos que iría a nuestras espaldas a seducir a nuestra hermana pequeña, ¿verdad, Gonzalo?

-          Exacto. Supongo que tendremos que salir fuera y arreglar esto, Pedro.

-          ¡De ninguna manera! -dijo Paula apoyando cada una de sus manos en el voluminoso pecho de sus hermanos.

-          Puedo cuidar de mí mismo, Paula -dijo Pedro encogiéndose de hombros-. No tienes que protegerme de tus hermanos.

-          De todas formas, ella no puede detenernos -dijo Gonzalo, empujando a Paula con suavidad.

-          ¡Claro que puedo! -Paula se metió entre los hombres de nuevo-. Si le tocáis un solo pelo de la cabeza, le contaré a mamá y papá la vez que cruzasteis la frontera, os emborrachasteis de tequila y pasasteis la noche en una comisaría de México.

-          No me importa -dijo Hammer-. No es para tanto.

-          ¿Y la vez que encontré marihuana en tu habitación, Hammer? -preguntó ella con dulzura.

-          ¿Tenías hierba en tu habitación? -intervino Pedro asombrado-. Nunca me lo contaste. Dios a tu padre le habría dado un infarto.

          Hammer se sonrojó.

-          Sólo di unas caladas y me mareó.

-          Eso es lo que le contaré a nuestros padres -dijo Paula-. Estoy segura de que lo entenderán. Aunque podrían preguntarse qué pasó con el resto de los cigarrillos de marihuana, ya que encontré seis.

          Hammer se sonrojó aún más.

-          Los vendí en el colegio.

          Gonzalo se dio la vuelta hacia él con los ojos como platos.

-          ¿Qué traficaste con marihuana? ¡Me dijiste que los habías arrojado al retrete!

-          ¿Quién arrojó al retrete qué? -preguntó Fede entrando en ese momento por la puerta-. ¡Y qué pasa con la partida de dardos? Suzie me dijo que habías llamado, así que fui a buscar a Dozer y, cuando llegamos al Ore Can, nos dijeron que estabais aquí.

-          Sí -Dozer entró tras su hermano-. ¿Vamos a jugar o no?

-          Parece que aquí ya ha estado jugando alguien -dijo Gonzalo mirando a Pedro con furia-. Este amigo nuestro ha estado jugando a los médicos con nuestra hermana todo el verano.

-          ¿Qué? -Dozer miró a Paula antes de mirar a Pedro-. Pau, ¿es eso verdad? ¿Te ha hecho este chico...?

-          Fue una decisión mutua, así que no vayas a...

-          Ya está -Dozer empezó a cruzar la habitación-. Está perdido.

-          Espera, Dozer -Gonzalo agarró a su hermano por el brazo-. No es tan simple.

-          Es muy simple -intervino Paula-. Soy yo la única culpable aquí, no Pedro. ¡Yo le pedí que lo hiciera!

-          ¿Y él no sabía pronunciar la palabra no?

-          ¡Yo no quería que dijera que no! ¡Quería experimentar el sexo por fin!

          Fede se puso rojo.

-          ¡Dios, Paula! ¿Y para qué tenías que hacer eso? Tendrás mucho tiempo para hacerlo cuando estés casada.

-          ¿Ah, sí? -Paula alzó la barbilla y miró a sus cuatro hermanos-. Y supongo que vosotros esperasteis todos a estar casados, ¿verdad?

-          Eso es diferente -dijo Gonzalo.- Nosotros somos chicos.

          Paula los miró furiosa.

-          ¡Eh! ¿Sabe alguno de vosotros lo que significa el concepto derechos de la mujer? No puedo creer que estemos en el siglo veintiuno y que todavía hagáis esas afirmaciones desfasadas. En caso de que no lo hayáis notado, las mujeres no son ya unas florecillas indefensas.

-          ¡Eh, ya sabemos todo ese discurso! -dijo Hammer-. Ahora hay mujeres trabajando en las minas y conduciendo grandes camiones. Las mujeres están por todas partes. Pero, maldita sea, Pau. Tú eres nuestra hermana -dijo Fede-. No queríamos que te hicieran daño. Muchos chicos sólo quieren acostarse con las chicas y no están por el matrimonio.

-          Lo que me recuerda un punto muy crítico -Gonzalo entrecerró los ojos para mirar a Pedro -¿Cuáles son tus planes ahora que te has pasado el verano jugando con una jovencita inocente?

-          ¡Tengo veintiséis años, Gonzalo!

-          ¡Eso es ser muy joven! -gritó Gonzalo.

-          No tan joven -intervino Fede-. Yo tengo veintisiete.

-          Ya nos estamos saliendo del tema -Gonzalo volvió a mirar a Pedro-. ¿Cuáles son tus intenciones, Pedro?

          Paula sintió una oleada de pánico. No quería escuchar a Pedro balbucear. Era mucho mejor sospechar que no la quería como esposa que oírselo decir.

-          ¡No hay planes, chicos! Nada. ¿Os habéis olvidado de que me voy a Nueva York dentro de un par de semanas? No estoy en situación de comprometerme en este momento. De hecho, Pedro y yo teníamos un acuerdo desde el principio, ¿verdad, Peter?

          Si Paula esperaba que la hubiera mirado con alivio o gratitud, sintió una decepción.

          Los ojos mieles que habían estado cargados de tanta pasión poco antes, ahora estaban vacíos de toda expresión.

-          Sí, lo hicimos.

-          Eso le iría muy bien al Casanova, seguro -murmuró Hammer antes de mirar a Paula-. Y todavía digo que tú lo estás defendiendo aunque la idea fue de él. Probablemente pensara que este plan era demasiado goloso como para dejarlo escapar. Una chica que se va del pueblo a finales del verano, ¿Perfecto, verdad gran Peter?

          El encogimiento de hombros de Pedro le rompió el corazón a Paula. O sea que sólo pensaba en su historia como un romance de verano. Divertido mientras durara.

-          Bueno, eso fue lo bueno para mí también -se obligó a decir con la garganta seca-. No podía permitirme una relación que me comprometiera cuando estaba a punto de irme.

          Gonzalo la miró con intensidad.

-          No me lo creo, Paula.
        
          Ella se cuadró de hombros.

-          Me da igual que lo creas o no. Es la verdad.

-          Déjame aclarar esto -intervino Dozer-. Por una parte, tenemos a un tipo que ha estado haciendo de Romeo por toda la comarca desde que tenía quince años y por otra a una chica que ha vivido como una monja hasta los veintiséis años. ¿Qué...?

-          ¡Yo no he vivido como una monja por gusto! ¡Vosotros habéis espantado a todos mis pretendientes!

-          ¡Eran todos terribles! -aseguró Gonzalo.

-          La historia aquí es que, considerando que ella no tenía ninguna experiencia en esto, ¿quién se supone que controlaba la situación?

-          ¡Yo la controlaba!

-          Muy improbable -Dozer avanzó de nuevo hacia Pedro-. Y me muero de ganas de dar un par de puñetazos.

-          Me parece un buen plan -lo secundó Hammer.

-          Podríamos acabar con esto de una vez! -intervino Gonzalo.

          Paula empezó a desesperarse. No podía dejar que sus hermanos pegaran al hombre que amaba. Bajó la voz para lanzar su ultimátum.

-          Si hacéis eso, habréis acabado conmigo para siempre.

          Todos se volvieron con expresión de incredulidad.

-          Lo digo en serio. Ningún hermano mío va a colgar a un hombre inocente. Y Pedro es inocente.

-          ¡Ja! -exclamó Dozer.

          Gonzalo se frotó la mandíbula y la miró.

-          ¿Significa tanto él para ti, Paula?

          Atrapada. No había respuesta salvo la verdad. Lágrimas de frustración le empañaron los ojos.

-          ¡Sí, maldita sea!

          Gonzalo asintió.

-          Entonces quizá deberías quedarte en casa y casarte con él en vez de irte a Nueva York.

          «Pero él no quiere», se moría ella por decir. Pero en vez de hacerlo, se tragó el nudo que tenía en la garganta y mintió:

-          El hecho de que alguien te importe y no quieras que le hagan daño no quiere decir que estés dispuesta a abandonar tu sueño.

          Gonzalo la estudió un poco más.

-          Bueno, supongo que eso lo deja todo aclarado. No podemos pegar a Pedro y hacer llorar a nuestra hermana, ¿verdad?

-          No pienso llorar. Simplemente no volvería a hablaros en la vida.

          Fede frunció el ceño y se acercó a apoyar una mano sobre su hombro.

-          Pues pareces a punto de librar.

          Paula lo miró con los ojos empañados.

-          Pues no lo haré.

-          Tenemos otra cosa en qué pensar -dijo Hammer-. ¿Va a salir esta información de esta habitación?

-          No -Gonzalo clavó la mirada en cada uno de sus hermanos con mirada intensa-. Nadie va a contar nada. Ni siquiera a nuestras mujeres, ¿entendido?

          Todo el mundo asintió.

          Paula los miró con el pecho oprimido. Quería que aquella escena acabara de una vez.

-          ¿No tenéis una partida de dardos pendiente?

          Hubo un momento de silencio. Por fin, Gonzalo lo rompió.

-          Supongo que sí. Vamos, Peter.

-          Creo que pasaré, gracias.

-          ¡Y un cuerno que vas a pasar! -Hammer lo agarró del brazo.

-          No pensarás que vamos a dejarte aquí, ¿verdad? -intervino Dozer, agarrándolo del otro.

-          Lo dejaré más claro -dijo Gonzalo-. A menos que Paula cambie de idea y decida casarse contigo, no quiero verte por esta casa de nuevo. Puede que nos hayas engañado todo el verano, pero los hermanos Chaves están de vuelta a su trabajo. Ahora vamos a jugar a los dardos.

          Paula contempló con pesadumbre cómo escoltaban a Pedro fuera de la casa.

-          Lo que he dicho lo he dicho en serio -dijo Paula cuando Dozer le pidió las llaves a Pedro para conducir su furgoneta-. Si le ponéis una mano encima y lo averiguo, lo pagaréis.


-          No le haremos daño, Pau -prometió Gonzalo antes de subir a su furgoneta-. Simplemente, no le dejaremos poner los pies en tu casa de nuevo.













------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

Holi!! Espero que les haya gustado la mini maratón de 6 capítulos. Si bien no comentaron mucho, pero como no se si durante la semana voy a poder subir, así que decidí hacerla de todos modos.
Bueno, también les quería avisar que la nove ya casi termina y lo mas probable es que empiece otra en cuanto acabe.
En fin, espero que disfruten los capitulos!! Los/as quiero!!!

PD: Cambie mi user en tw ahora en @nare_pauchaves, si me siguen sigo de vuelta, avisen nomas!! 


GRACIAS POR LEER.

1 comentario:

  1. Buenimos los capiulos que se digan que se aman por favor! No cuelgues por favor amo tu adaptación

    ResponderEliminar