13
Paula siguió sentada mientras Pedro
daba la vuelta a la furgoneta y abría la puerta, aunque esperar a que él se hiciera
cargo de las cosas no era su estilo. Pero si eso le hacía sentirse más
romántico obedecería.
Pedro le
tendió la mano.
-
Llevaré primero la manta y volveré a por ti.
-
Puedo yo llevar la manta.
-
Pau...
-
De acuerdo, señor macho, pero esto es una tontería.
Podríamos hacerlo de un solo viaje.
-
Sí, si buscáramos la eficacia, pero yo busco un efecto
diferente.
Pedro fue
hasta la parte trasera, abrió la portezuela y trepó dentro.
Paula
escuchó cómo colocaba la manta. Un par de años atrás, había instalado una
colchoneta allí y ella se había preguntado si tendría que ver con su vida
amorosa. Ahora estaba bastante segura de que sí.
Pedro saltó
y volvió a su lado.
-
¿Puedo poner mi delicado pie en el suelo?
-
Todavía no. ¿Te han sacado en brazos alguna vez de una
furgoneta?
-
Desde los seis años no. En cuanto supe hacerlo por mi
cuenta, me pareció una completa tontería ya que... ¡Uau! -exclamó cuando él la
levantó por la cintura.
De forma
instintiva, Paula le rodeó el cuello con los brazos y él la dejó acomodarse con
un movimiento sensual y lento. El calor la asaltó al sentir la fricción de su
cuerpo contra el de ella como una sensual caricia. Al final, sus pies
descansaron en el suelo y lanzó un suspiro.
Pedro la
mantuvo abrazada y bajó la vista hacia ella.
-
¿Te ha parecido tonto?
Completamente
absorta por la experiencia de haber estado abrazada a él de forma tan íntima,
Paula sacudió la cabeza.
-
¿Crees que estás lista para un beso?
-
¡Oh! No lo sé.
-
Vamos a intentarlo.
Atrayéndola
con un brazo por la cintura, le apartó el pelo con suavidad de la cara con la
otra mano.
Ella ya
había visto aquella parte tierna de él, sobre todo con los animales o cuando
ella se había hecho daño. Pero esa caricia sensual no iba destinada a
tranquilizarla, sino a excitarla. Y lo estaba consiguiendo de forma admirable.
Estaba temblando tanto, que se preguntó si conseguiría mantenerse en pie.
-
Estás nerviosa.
-
Sí.
-
Yo también.
Pedro siguió
acariciándole el pelo antes de dibujarle los contornos de la cara con la punta
del dedo para acabar en su boca, que dibujó con gran cuidado.
Paula alzó
la vista hacia él para intentar ver su expresión en la luz del crepúsculo.
Pedro le
abarcó la mejilla.
-
La última vez que te toqué así, te estaba poniendo un
trozo de hielo en el ojo, donde te había dado la pelota de béisbol.
Paula apenas
podía distinguir su sonrisa en la penumbra.
-
No me tocaste así -murmuró.
-
¡Claro que sí!
Pedro
deslizó la mano hasta su barbilla y la atrajo más hacia sí.
-
No, eras más áspero. Estabas enfadado conmigo.
-
No, estaba enfadado conmigo mismo. Yo fui el que tiró
esa pelota.
-
Y yo la que la rebotó.
-
Hum. Tu boca está muy sexy cuando dices rebotó.
-
Si ni siquiera puedes verme la boca.
-
Sí puedo. Queda un poco de luz y por eso te he ladeado
la cabeza. Para poder verte la boca. Di la palabra de nuevo.
El deseo la
asaltó.
-
Estás loco.
-
Sí -la atrajo aún más-. Di la palabra para mí, Pau.
-
Rebotó.
-
Otra vez.
-
Rebotó.
Sus labios
rozaron los de ella y en ese instante, Paula supo que el mundo que había
conocido había dejado de existir. Porque ahora estaba besando de verdad a Pedro
y nada volvería a ser lo mismo.
Paula había
sido la fruta prohibida tanto tiempo que cuando Pedro posó los labios sobre los
de ella, casi esperaba que un relámpago rasgara el cielo. En vez de eso, sus
labios aterciopelados lo recibieron de una forma tan completa, que lo echó para
atrás con el corazón desbocado. Maldición, aquello iba a estar muy bien.
Demasiado bien. Un hombre podría perderse con un beso así.
-
¿Peter? -susurró ella-: ¿Pasa algo?
Con un
gemido, él volvió a su boca concentrándose en el beso y al diablo con las
consecuencias. Pero tenía la inquietante sensación de que aquello le costaría
más de lo que nunca hubiera imaginado.
Porque su
boca encajó en la de él a la perfección. No tuvo que pensar en que estaba
besando a Paula, porque fue tan sencillo como respirar. Ella se abrió a él como
si lo hubieran estado haciendo durante años. Y él aceptó su invitación sin
vacilar, paladeando su sabor, su calor y su deseo.
La alegría
lo embargó cuando ella respondió apretándose más contra él y gimiendo con suavidad
mientras le hacía el amor a sus labios. Pedro pensó en los años que había
perdido. Pero allí la tenía ahora, viva y cálida en sus brazos y dispuesta...
Muy
dispuesta. Cuando se amoldó contra él, Pedro pudo sentir sus pezones, erectos y
excitados, contra su pecho. Su propia erección le tensaba los pantalones. Si no
paraba enseguida, violaría los términos del acuerdo de esa noche y le haría el
amor allí mismo en el suelo del desierto.
Con gran
esfuerzo, se apartó con la respiración jadeante. El sol ya había caído y apenas
podía ver la cara de Paula. Le hubiera gustado poder ver el deseo dibujado en
su cara, pero quizá fuera mejor así.
-
Me ha... gustado eso -susurró ella con la respiración
tan jadeante como la de él.
-
Sí -le frotó la espalda mientras las chicharras
empezaban su canto-. A mí también.
Paula
enroscó los brazos alrededor de su cuello y se apoyó contra él.
-
¡Estás excitado de nuevo! Lo noto en tu voz.
-
Cualquier hombre se excitaría si lo besaras así.
-
¿He sido demasiado... desinhibida? - Preguntó ella
preocupada
-
Dios, no. Has estado estupenda.
-
Me lo preguntaba porque normalmente no me excito
tanto...
A Pedro le
encantó oír aquello.
-
¿De verdad?
-
No me suele pasar la primera vez que beso a alguien.
Eres... hum... muy bueno en este asunto de besar. Supongo que será la práctica
lo que te da la técnica.
-
Eso no ha sido técnica -le encantaba deslizar los dedos
por su pelo-. Ha sido... no lo sé. Me has inspirado, supongo.
-
¡Oh! -exclamó ella con satisfacción.
Pedro empezó
a desear besarla de nuevo y, aunque sabía que no llegarían hasta el final, su
entusiasmo por el siguiente paso no decayó.
-
¿Lista para subir a la parte trasera?
-
Lo he estado pensando. ¿Estás seguro de que deberías?
Pedro lanzó
una carcajada.
-
Creo que eso ya lo hemos discutido. No, probablemente
no debería, pero lo haré de todas formas, porque sigue siendo la mejor
solución.
-
No, quiero decir por cómo has reaccionado al besarme.
Apuesto a que nos estás acostumbrado a ligar con una mujer y no llegar hasta el
final. Puede que acabes frustrado.
Él sonrió.
-
Y tú también. De eso se trata. De que la excitación
aumente hasta que realmente estés lista para ello. ¿O prefieres sacrificarte
por mí?
-
Sí. No tenemos por qué pararnos si vas a sentirte...
demasiado incómodo.
¡Oh, Dios!
El paraíso a su alcance y lo había pillado sin preparar. Inspiró con fuerza.
-
Bueno, por mucho que desees hacer el gran sacrificio
por mí esta noche, no hará falta. No he traído protección.
-
¿No?
-
¿Qué crees, que siempre la llevo por si hay suerte?
-
¿Ni siquiera en la guantera?
-
¿Estás de broma? Ya sabes que mi madre suele usar la
furgoneta y que le ponen multas de vez en cuando. Imagino lo que disfrutaría
encontrando un preservativo cuando metiera la mano en la guantera para buscar
la documentación.
Paula alzó
la vista hacia él.
-
¿Sabes? Me alegro de saber que no los llevas encima
todo el tiempo.
-
¿Es que me tomas por una máquina sexual o algo así?
-
No exactamente, pero todo el mundo pensaba que habías
instalado esa colchoneta en la parte trasera hace dos años para poder
divertirte con tus novias.
Pedro lanzó
un suspiro de exasperación.
-
Puse esa colchoneta en la parte trasera porque mi madre
empezó a restaurar muebles antiguos y no quería que se rayaran.
-
¿No era para hacer el amor?
-
No.
-
¿O sea que nunca...?
-
Yo no he dicho eso. Y esta discusión está acabada.
-
sea que no quieres volver a hablar de tu vida amorosa
más.
-
No.
La alzó
entonces en brazos antes de darle tiempo a decir nada más. Por supuesto que
había hecho el amor allí, pero no quería hablar en ese momento de ello. De
hecho, no quería hablar o pensar en otra mujer con la que hubiera estado
saliendo. No habían sido las adecuadas para él, pero no lo había sabido hasta
unos momentos antes... cuando había besado a Paula.
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Holiwis!! Buenas noches!!! Good night!! Acá les dejo los dos capítulos de hoy. Como se habrán dado cuenta anoche me dormí y por eso no subí.
Los próximos capítulos se vienen bien quenchis, asi que vayan preparándose ;)...
Bueno eso es todo por hoy. LOS QUIERO Y GRACIAS POR LEER.
PD: Comenten acá o en mi tw♥
Holiwis!! Buenas noches!!! Good night!! Acá les dejo los dos capítulos de hoy. Como se habrán dado cuenta anoche me dormí y por eso no subí.
Los próximos capítulos se vienen bien quenchis, asi que vayan preparándose ;)...
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buenísimos los capítulos,seguí subiendo...
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